Atarfe Vega Rock 2026 desafía a la lluvia y reafirma su trono como templo del rock
El Coliseo de Atarfe vibra con una edición contundente que consolida el festival como bastión de la música en directo
La fe en el rock no entiende de pronósticos meteorológicos. Pese a que las previsiones amenazaban con una jornada de lluvias que podría haber aguado la fiesta en tierras granadinas, el cielo acabó claudicando ante el rugido de una parroquia que este 25 de abril convirtió el Coliseo de Atarfe en un refugio inexpugnable de distorsión y libertad. Con una puntualidad británica que se mantuvo firme durante toda la velada, el festival desplegó una hoja de ruta sin fisuras donde la calidad del sonido y la contundencia de las bandas recordaron por qué esta cita es el último gran reducto para los amantes de los sonidos crudos. La maquinaria de Uno Molar Producciones funcionó con la precisión de un reloj suizo, permitiendo que la energía fluyera de forma ascendente desde la primera nota hasta el cierre definitivo.
El honor de abrir fuego recayó en María del Mal, quienes afrontaron la siempre difícil misión de inaugurar el escenario a media tarde con una solvencia envidiable. Lejos de encontrarse un recinto vacío, la formación local se topó con un albero prácticamente lleno, congregando a una multitud de fieles que no quiso perderse el asalto inicial. Fue un concierto cargado de electricidad y emoción, marcado a fuego por el recuerdo a Dani. El público, en un gesto de hermandad absoluta, vitoreó su nombre en un homenaje que puso los pelos de punta y que sirvió para reafirmar que la música, en este festival, es un acto de memoria viva. Con un repertorio donde brillaron cortes como «Tiempos mejores», «Solidaridad S.A.» o la icónica «De la Renfe», los granadinos dejaron el ambiente caldeado y las espadas en todo lo alto para lo que estaba por venir.
Tras el vendaval granadino, el festival no dio tregua, encadenando descargas de un nivel de contundencia excelente que mantuvo al público en un estado de agitación constante. Sínkope tomó el testigo con su rock de esencia poética y descarnada, conectando con las entrañas de un Coliseo que ya vibraba al unísono, antes de ceder el paso a la rabia necesaria de El Último Ke Zierre. Los de Burriana demostraron por qué siguen siendo un estandarte del punk rock estatal, facturando una actuación directa a la yugular que sirvió de antesala perfecta para los himnos de Porretas. Los de Hortaleza, con su habitual maestría para el rock de barrio, terminaron de incendiar el recinto, dejando el terreno abonado para la embestida sónica de Narco. Los sevillanos asaltaron las tablas con una violencia sonora impecable, precediendo la frescura descarada de Periferia, quienes confirmaron que el relevo generacional está en manos de músicos con un instinto demoledor.
En definitiva, el Atarfe Vega Rock 2026 se despide habiendo blindado su prestigio mediante una sucesión de directos que devuelven al género su naturaleza más indómita y salvaje.
Con esta nueva edición, el Atarfe Vega Rock 2026 se consolida como un bastión inexpugnable para la cultura en directo, demostrando que la alianza entre la profesionalidad técnica y el pulso de la calle es la única fórmula capaz de mantener viva la llama del género. La organización desea expresar su más sincero agradecimiento a los medios de comunicación por su labor de altavoz y apoyo constante, así como al Ayuntamiento de Atarfe por su implicación esencial para hacer del Coliseo un referente nacional. Por encima de todo, el mayor reconocimiento es para el público: una parroquia entregada cuya fidelidad y respeto han sido, un año más, el verdadero motor de esta resistencia eléctrica. Nos vemos en el próximo asalto.
La intervención, con una inversión de más de 173.000 euros y un plazo de tres meses, busca frenar el deterioro estructural y mejorar la seguridad en la Cuesta de Aixa, en el barrio del Realejo
Actos, convocatorias y reuniones informativas previstas en Granada y su provincia para el 26 de abril de 2026










