Isidro López-Aparicio: "Lo que intento es que la gente se pare, mire y se haga preguntas"

El artista presenta en Granada "Don't Shoot. Guernica-Palestina", una obra nacida de una acción realizada en 2019 en el campo de refugiados de Aida y concebida como una defensa de los derechos humanos

Redacción  |  6 de octubre de 2026
Momento de la entrevista a Isidro López -Aparicio (LYDIA FERNÁNDEZ)
Momento de la entrevista a Isidro López -Aparicio (LYDIA FERNÁNDEZ)

El artista, catedrático universitario y comisario Isidro López-Aparicio ha presentado en la Fuente de las Batallas de Granada "Don't Shoot. Guernica-Palestina", una obra en la que utiliza su propio cuerpo para reflexionar sobre la violencia, la guerra y la defensa de los derechos humanos. La iniciativa se enmarca en Pa-ta-ta Festival, donde también ha participado en la proyección "Habitar sin barreras".

La imagen tiene su origen en una acción realizada en 2019 en el campo de refugiados de Aida, junto al muro que separa Cisjordania de Israel, donde López-Aparicio se colgó boca abajo frente a francotiradores israelíes llevando como única protección una camisa con un mensaje para que no disparasen.

La acción forma parte de un proceso artístico iniciado años antes. "Mis trabajos se caracterizan principalmente no tanto por el soporte en el que se desarrollan o se concretan, sino por desde dónde se genera mi trabajo. Trabajo desde un compromiso siempre real con el contexto, tanto físico como social", explica.

 

Su antecedente se encuentra en "Invertido, aprendiendo a relacionarse", un proyecto diseñado para las reuniones de paz de Colombia de 2002 en el que más de 300 personas fueron colgadas cabeza abajo. Para trasladar una acción similar a Palestina fueron necesarios, según relata, más de cinco años de gestiones.

"Había personas que querían colgarse, pero eso implicaba un riesgo para ellas. Entonces, en un acto máximo de empatía, en vez de que otras personas asumieran ese riesgo, lo asumí yo", recuerda.

"Yo soy pro derechos humanos"

López-Aparicio rechaza que su obra deba interpretarse exclusivamente desde una posición política enfrentada a otra. "Siempre entramos en esta situación polarizada en la que parece que si eres pro esto, estás en contra de aquello. Pero no se trata de eso. Yo soy pro derechos humanos", afirma.

El artista sostiene que su planteamiento consiste en denunciar las vulneraciones de derechos independientemente del lugar donde se produzcan. "Lo que pido es que no disparen, no asesinen, no maten", resume.

La fotografía resultante adopta deliberadamente las dimensiones del "Guernica" de Picasso, 3,49 metros de alto por 7,76 metros de largo. La elección, explica López-Aparicio, responde a la necesidad de apoyarse en una de las imágenes artísticas más reconocibles contra la guerra.

"Tenía que comunicar lo que vive el pueblo palestino y tenía que sumarme a una imagen de arte visual que fuera de las más potentes que ha habido en contra de la guerra, y esa imagen era la del Guernica", señala.

Una obra concebida para provocar preguntas

Para López-Aparicio, la finalidad del artista no consiste en proporcionar al espectador una interpretación cerrada de la realidad. "Creo que la función del artista no es decir cuál es la verdad y cuál es la realidad. ¿Se equivoca cualquier persona y no se va a equivocar un artista? Un artista, por ser artista, no tiene una legitimidad ética superior sobre otra persona".

Su intención es provocar inicialmente extrañeza para conseguir que el espectador se detenga ante la imagen y trate de comprenderla. "Cuando yo estoy ahí colgado boca abajo, lo primero que genero es esa mirada de extrañeza, el comentario de '¿Qué hace ese tío ahí colgado?' y ya luego entonces te fijas y lees 'No disparen'".

Esa capacidad de romper la indiferencia constituye uno de los principales objetivos de su trabajo. "Lo que intento es que la gente se pare, mire y se haga preguntas. La indiferencia es lo que quiero evitar", explica el artista, que reconoce la dificultad de conseguirlo en una sociedad expuesta diariamente a una enorme cantidad de imágenes de violencia.

La empatía como punto de partida

Con la exposición de "Don't Shoot. Guernica-Palestina" en Granada, López-Aparicio espera que el público pueda trasladar a su propia reflexión la empatía que dio origen a la obra.

"Lo que me gustaría es que esa empatía se extendiera y se comprendiera", señala. No espera necesariamente que otras personas reproduzcan una acción como la suya, pero sí que puedan identificarse con el mensaje esencial de la pieza: "Yo también apoyo ese llamamiento de 'No disparen'".

El artista ha destacado especialmente lo ocurrido durante la manifestación por Palestina celebrada este fin de semana en Granada, cuando parte de los participantes se acercaron hasta su obra durante el recorrido. "En momentos así es donde más significado adquiere mi trabajo", concluye.

 
 
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