AGAPRO reclama inversiones urgentes y reservas hídricas para frenar el deterioro del Altiplano

La asociación agraria presenta alegaciones al nuevo plan hidrológico del Guadalquivir y denuncia que el borrador “solo impone restricciones sin ofrecer alternativas reales”

Redacción  |  28 de mayo de 2026

La Asociación de Agricultores y Ganaderos del Altiplano (AGAPRO) ha presentado un amplio paquete de alegaciones al Esquema Provisional de Temas Importantes (EpTI) del cuarto ciclo de planificación hidrológica del Guadalquivir, reclamando actuaciones urgentes y estructurales para corregir la situación crítica que atraviesan las cuencas del Guadiana Menor, Fardes y el conjunto del Altiplano granadino.

Según expone la organización agraria, el propio documento del EpTI reconoce que el Guadiana Menor es una de las zonas “más presionadas y vulnerables” de toda la cuenca hidrográfica, con descensos piezométricos superiores a 50 metros, desaparición de manantiales, afecciones a abastecimientos urbanos y una elevada dependencia de las aguas subterráneas.

 

Sin embargo, AGAPRO considera que el borrador actual “se limita a imponer más restricciones sin ofrecer alternativas reales” para garantizar el futuro hídrico y económico de la comarca.

Entre las principales medidas reclamadas por la asociación destaca la sustitución de los abastecimientos urbanos de Baza, Freila y Zújar mediante recursos superficiales procedentes del Embalse del Portillo, consolidando la reserva de 4 hectómetros cúbicos anuales.

También solicita sustituir el abastecimiento de la comarca de Huéscar con agua superficial del Embalse de San Clemente, manteniendo la reserva histórica de 2 hectómetros cúbicos.

Otro de los puntos centrales de las alegaciones es la ejecución íntegra de la reserva de 18,55 hectómetros cúbicos destinada a consolidar y transformar los regadíos del Guadiana Menor, una medida que AGAPRO considera un “compromiso previo que no puede desaparecer del planeamiento”.

La asociación reclama además revisar el criterio restrictivo aplicado a las aguas regeneradas, al considerar que impide crear nuevos regadíos en territorios especialmente vulnerables como el Altiplano. Asimismo, pide mantener un régimen transitorio para las ampliaciones por ahorro y evitar agravios comparativos con otras zonas ya modernizadas.

Entre las propuestas también figura la puesta en marcha de un plan específico de modernización de regadíos, ya que, según la organización, el Altiplano no alcanza ni el 50% de modernización frente al 90% de media del conjunto de la cuenca.

AGAPRO apuesta igualmente por un plan de recarga artificial del acuífero Baza–Zújar–Freila utilizando infraestructuras del Negratín–Almanzora o nuevas elevaciones durante episodios de avenidas, además de una nueva reserva en el Negratín destinada a sustituir bombeos y reducir la presión sobre las masas subterráneas en municipios como Cúllar y Benamaurel.

El presidente de AGAPRO, José Antonio Azor, ha defendido que “el Altiplano no puede seguir siendo el territorio olvidado de la cuenca” y ha advertido de que la comarca no aceptará “un modelo que solo impone restricciones sin alternativas”.

Azor ha insistido en que la planificación hidrológica debe garantizar “equidad territorial, cohesión social y sostenibilidad hídrica” y ha alertado de que, sin medidas estructurales, el Altiplano podría enfrentarse a “un escenario de pérdida de actividad agraria, despoblación acelerada y deterioro irreversible de los acuíferos”.

La asociación ha instado finalmente a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico a incorporar estas actuaciones en el Programa de Medidas del Plan Hidrológico 2028-2033, dotándolas de financiación y calendario de ejecución.

“No pedimos privilegios, pedimos justicia territorial. El Altiplano tiene derecho a un futuro hídrico seguro y a un desarrollo agrario en igualdad de condiciones con el resto de la cuenca”, concluye Azor.

 
 
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