El Clínico San Cecilio crea un circuito específico para niños en Medicina Nuclear
El nuevo itinerario separa a los pacientes pediátricos de los adultos para reducir la exposición innecesaria a radiofármacos, disminuir la ansiedad y mejorar la seguridad durante las pruebas
El Hospital Universitario Clínico San Cecilio de Granada ha implantado un circuito de atención diferenciada para pacientes pediátricos en su Servicio de Medicina Nuclear, una iniciativa dirigida a mejorar tanto la seguridad como la experiencia asistencial de los menores y sus familias durante la realización de pruebas diagnósticas y terapéuticas.
La actuación se enmarca en la estrategia de Humanización del centro y busca adaptar la asistencia a las necesidades específicas de la infancia mediante medidas organizativas que permitan ofrecer una atención más segura, cercana y centrada en las personas.
El Servicio de Medicina Nuclear es una unidad de alta especialización que realiza pruebas diagnósticas y determinados tratamientos mediante el empleo de pequeñas cantidades de radiofármacos. Estas exploraciones permiten estudiar el funcionamiento de órganos y tejidos y resultan fundamentales para el diagnóstico y seguimiento de numerosas enfermedades, entre ellas patologías oncológicas, renales, neurológicas y cardiológicas.
Durante el pasado año, el servicio realizó 11.957 procedimientos diagnósticos y terapéuticos, de los que 149 correspondieron a pacientes pediátricos. Entre las exploraciones más habituales realizadas a menores figuran los estudios funcionales renales, aunque también se llevan a cabo estudios óseos, gammagrafías para detectar mucosa gástrica ectópica, estudios de cortocircuitos arteriovenosos y exploraciones mediante PET/CT.
Un recorrido exclusivo para los menores
El nuevo circuito establece un itinerario completamente diferenciado para los pacientes pediátricos desde su llegada al servicio. Los menores acceden directamente a través de una entrada específica que conduce a una sala de espera independiente.
Este espacio está adaptado a su edad y dispone de televisión con contenidos infantiles, además de un baño acondicionado para niños y bebés. Desde la sala de espera, los pacientes pueden acceder directamente a la zona de exploración mediante un recorrido exclusivo, evitando coincidir con el circuito habitual utilizado por los pacientes adultos.
El jefe del Servicio de Medicina Nuclear, Diego Becerra, explica que "este circuito reconoce las necesidades específicas del paciente pediátrico y las integra en todo el proceso asistencial. No se trata únicamente de disponer de un espacio diferente, sino de adaptar el recorrido completo para ofrecer una atención más segura, confortable y adecuada a los menores y sus familias".
Mayor seguridad y menos ansiedad
La separación física de los circuitos pediátrico y de adultos permite minimizar la exposición innecesaria de los menores a pacientes que han recibido radiofármacos, aplicando así los principios de protección radiológica recomendados para la población infantil, especialmente sensible a la radiación.
La medida también evita que los niños y sus familiares tengan que compartir las zonas de espera con pacientes adultos que pueden encontrarse en situaciones clínicas complejas. Con ello se pretende reducir el impacto emocional que estos escenarios pueden provocar y favorecer una experiencia más tranquila durante la estancia en el hospital.
"Cuando un niño afronta la prueba con menos miedo y ansiedad colabora mejor durante la exploración, disminuye la necesidad de repetir estudios y, en determinados casos, también puede reducirse la necesidad de sedación. De este modo, una medida organizativa repercute simultáneamente en la seguridad, la calidad diagnóstica y la experiencia del paciente", señala Becerra.
Otro de los momentos especialmente delicados es la canalización de la vía venosa necesaria para administrar el radiofármaco. Para minimizar el impacto de esta intervención, Medicina Nuclear trabaja de manera coordinada con Pediatría para que sean profesionales de enfermería pediátrica quienes realicen esta técnica.
Su experiencia específica en el acceso venoso infantil permite reducir el número de punciones y el estrés asociado al procedimiento, mejorando la experiencia tanto de los menores como de sus familias.
Nueva buena práctica de 'HumanizaON'
La puesta en marcha de este circuito se ha incorporado como una nueva buena práctica de 'HumanizaON', la campaña audiovisual del Hospital Universitario Clínico San Cecilio destinada a divulgar las actuaciones de humanización desarrolladas en el centro.
A través de vídeos de corta duración, la iniciativa da visibilidad a proyectos que buscan mejorar la experiencia de pacientes, familiares y profesionales mediante cambios organizativos, asistenciales y relacionales, avanzando hacia una atención hospitalaria más humana y adaptada a las necesidades de cada paciente.
La Unidad de Litiasis-Endourología realizó 467 procedimientos quirúrgicos y alrededor de 500 sesiones de litotricia extracorpórea y abrirá sus puertas a residentes y especialistas de otros hospitales para estancias formativas
El convenio refuerza la humanización de la asistencia sanitaria con iniciativas como 'Leer Contigo', dirigidas a pacientes con estancias prolongadas o en situación de soledad









