El Ingreso Mínimo Vital alcanza a más de 92.000 personas en 30.785 hogares de Granada
La prestación media se sitúa en 578 euros mensuales por hogar y la nómina de julio asciende a 19,2 millones, con más de 36.000 menores entre sus beneficiarios
El Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha llegado durante el mes de julio a 30.785 hogares de la provincia de Granada, en los que residen 92.295 personas, según la última estadística publicada por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). La cuantía media de la prestación se sitúa en 578,03 euros mensuales por hogar, mientras que la nómina correspondiente a este mes ha alcanzado los 19,2 millones de euros.
Los datos muestran además un marcado perfil femenino entre quienes reciben esta prestación. Según ha informado la Subdelegación del Gobierno en Granada, el 70% de los titulares de los hogares beneficiarios son mujeres, un total de 21.595. Entre el conjunto de personas beneficiarias, las mujeres representan el 52,6%, con 48.599.
Más de 36.000 menores reciben el IMV
La protección de la infancia constituye uno de los principales componentes del Ingreso Mínimo Vital. Actualmente, 36.459 niños, niñas y adolescentes son beneficiarios de la prestación en Granada, lo que supone el 39,5% del total.
Desde la puesta en marcha del IMV en 2020, un total de 55.888 menores de la provincia han estado cubiertos en algún momento por esta prestación.
El perfil de los hogares también refleja la relación entre vulnerabilidad económica y estructura familiar. De los hogares beneficiarios, 4.743 son monoparentales, en su mayoría encabezados por mujeres que asumen en solitario la responsabilidad de sus hijos.
Según la información facilitada por la Subdelegación del Gobierno, esta situación evidencia una mayor exposición a la precariedad de este modelo familiar y convierte al IMV en un mecanismo de estabilidad para hogares en los que las mujeres concentran buena parte de las responsabilidades económicas y de cuidados.
Más de 21.000 hogares reciben el complemento para la infancia
A la cobertura del IMV se suma el Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI), que proporciona una cantidad adicional por cada hijo o hija a cargo. Durante julio lo percibieron 21.059 hogares granadinos, con una ayuda media de 67,90 euros por menor y 120,61 euros por hogar.
Las cantidades varían dependiendo de la edad de los menores: 115 euros mensuales para los menores de tres años; 80,50 euros entre tres y seis años; y 57,50 euros entre seis y 18 años.
El CAPI puede percibirse independientemente del IMV, al contar con unos umbrales de renta más amplios. De este modo, su cobertura no se limita a familias en situación de pobreza severa, sino que también puede alcanzar a hogares con ingresos bajos o moderados.
Como ejemplo, una familia formada por dos adultos y dos menores con ingresos aproximados de hasta 4.182 euros mensuales puede solicitar este complemento, ampliando así la cobertura de la red de protección frente a la pobreza infantil.
Una población beneficiaria especialmente joven
El IMV también presenta una importante incidencia entre la población joven. La edad media de los beneficiarios en Granada es de 27,9 años, cifra que desciende hasta los 19,9 años si se excluye a los titulares de la prestación.
La compatibilidad del Ingreso Mínimo Vital con las rentas procedentes del trabajo y los incentivos a la inserción laboral buscan facilitar que la prestación funcione también como herramienta de transición hacia el empleo.
Entre las modificaciones introducidas para facilitar el acceso de los jóvenes figura la posibilidad de que soliciten la prestación los mayores de 18 años o menores emancipados con hijos a cargo. Además, para los menores de 30 años se ha reducido de tres a dos años el periodo de vida independiente exigido.
Más de 113.000 granadinos beneficiados desde su creación
Desde su puesta en marcha hace más de seis años, el Ingreso Mínimo Vital ha alcanzado a más de 45.000 hogares de la provincia de Granada y beneficiado a más de 113.117 personas.
La prestación de la Seguridad Social tiene como objetivo garantizar un nivel mínimo de ingresos a los hogares en situación de vulnerabilidad y está configurada como un derecho subjetivo adaptado a las circunstancias de cada unidad de convivencia.
Para acceder al IMV es necesario, con carácter general, haber residido en España de forma legal, efectiva y continuada durante al menos el año anterior a la solicitud, además de acreditar la composición de la unidad de convivencia y encontrarse en una situación de vulnerabilidad económica por insuficiencia de ingresos o patrimonio.
El domicilio en España se acredita mediante el certificado de empadronamiento, mientras que la unidad de convivencia puede demostrarse mediante el libro de familia, certificados del Registro Civil o datos padronales.
Además, las personas que agotan el subsidio por desempleo y no consiguen reinsertarse laboralmente pueden acceder al IMV sin presentar una nueva solicitud ni aportar documentación adicional, gracias al intercambio de información entre el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y la Seguridad Social para efectuar el reconocimiento de oficio.
La incorporación del sistema de doble revisión de ingresos permite asimismo que los beneficiarios conozcan anticipadamente cómo afectarán los ingresos obtenidos durante el año anterior a la cuantía de su prestación y si esta aumentará, disminuirá o quedará extinguida.
La prestación llega a 87.500 personas en la provincia, con una cuantía media de 608 euros y mayoría de titulares mujeres
El número de beneficiarios el pasado mes asciende a 84.640, un 18,7% más que hace un año









