Los alojamientos rurales del Altiplano de Granada, en el norte de la provincia, han logrado recuperarse de las cancelaciones provocadas por el tren de borrascas y encaran la Semana Santa con previsiones que superan el 90 por ciento de ocupación.
El inicio de año fue complicado para el sector, con anulaciones de entre un 30 y un 40 por ciento hasta mediados de febrero, llegando incluso al cien por cien en algunos casos, especialmente entre visitantes procedentes de provincias de Andalucía occidental como Sevilla o Huelva.
El presidente de la Asociación de Turismo Altiplano de Granada, Lorenzo Reche, ha explicado que, aunque la zona apenas sufrió daños directos por el temporal, las cancelaciones se produjeron por “precaución” ante la información meteorológica que llegaba a los turistas.
Sin embargo, la mejora de las condiciones climatológicas ha revertido la situación y ha impulsado de nuevo las reservas. La mayoría de visitantes serán de origen nacional, que representan alrededor del 80 por ciento, con un perfil principalmente familiar que opta por alojamientos como casas rurales o las tradicionales casas cueva, uno de los principales atractivos de la zona.
Desde el sector se muestran optimistas ante estas previsiones. “Estamos muy contentos y satisfechos porque estamos haciendo un gran esfuerzo de promoción y vemos que está dando resultados”, ha señalado Reche.
Asimismo, el responsable turístico ha apuntado que factores externos, como el actual contexto internacional en destinos competidores como Turquía o Egipto, podrían influir en un aumento de visitantes hacia España en el corto plazo.
Con estas perspectivas, el Altiplano de Granada afronta la Semana Santa como una oportunidad clave para consolidar la recuperación del turismo rural en la comarca.