Gil Tamayo pide que “ningún pacto” condicione las ayudas sociales en Andalucía

El arzobispo de Granada defiende la regularización de inmigrantes y reclama que no haya “ciudadanos de primera y de segunda” durante la presentación de la memoria anual de Cáritas Granada

Redacción  |  19 de mayo de 2026
El arzobispo de Granada, Jose María Gil Tamayo; el delegado episcopal de Cáritas Granada, Alfonso Marín; y la directora de Cáritas Granada, Luisa María maeso (ARZOBISPADO DE GRANADA)
El arzobispo de Granada, Jose María Gil Tamayo; el delegado episcopal de Cáritas Granada, Alfonso Marín; y la directora de Cáritas Granada, Luisa María maeso (ARZOBISPADO DE GRANADA)

El arzobispo de Granada, José María Gil Tamayo, ha reclamado este martes que “ningún pacto” político condicione las ayudas destinadas a las personas más vulnerables en Andalucía, subrayando además que “no puede haber ciudadanos de primera y de segunda”.

Gil Tamayo realizó estas declaraciones durante la presentación de la Memoria Anual de Actividades de Cáritas Granada, al ser preguntado por el escenario político surgido tras las últimas elecciones andaluzas, en las que el PP-A se ha quedado a dos escaños de la mayoría absoluta, lo que abre la puerta a posibles acuerdos con Vox.

 

El arzobispo granadino mostró su confianza en que “no disminuyan las ayudas de acción social por parte del Gobierno de la región” y defendió que “ningún pacto puede condicionar la ayuda a los más necesitados porque si hay algo que está en la acción política es el bienestar de los ciudadanos en libertad y en progreso”.

Asimismo, hizo un llamamiento a la sociedad para que tome conciencia de que “no puede haber ciudadanos de primera y de segunda a estas alturas, ni en nuestra región, ni en nuestra España, ni en nuestra Europa”.

En este contexto, destacó el trabajo de Cáritas “por la justicia y por la caridad”, señalando que el respeto a los derechos fundamentales “no son derechos otorgados”, sino que nacen “de la dignidad de la persona, sea de la raza que sea”, especialmente en lo relacionado con la subsistencia de las personas más vulnerables.

Durante su intervención, Gil Tamayo también abordó la situación de la inmigración, insistiendo en la importancia de este colectivo para sectores estratégicos de Andalucía como el agrícola o la construcción.

El arzobispo se mostró favorable a la regularización de inmigrantes, asegurando que el “interés nacional” pasa por atender a estas personas para que “en legalidad puedan contribuir y puedan ser beneficiarios de unos servicios a los que ellos ayudan con su trabajo”.

Además, incidió en que la inmigración “contribuye al desarrollo de nuestra región” y advirtió de que sin su presencia sería “imposible” sostener actividades clave como el campo o la construcción.

“Tenemos que ayudar, tenemos que regularizar por un deber de justicia, porque contribuyen al desarrollo de nuestra región y, aparte de eso, para un cristiano están los valores del Evangelio que pasan por encima de ideologías que van y vienen”, concluyó.