Granada moviliza más de 80 millones en dos años para modernizar su industria agroalimentaria
Un total de 53 iniciativas empresariales optan a las ayudas FEADER para impulsar proyectos de innovación, eficiencia energética y transformación en sectores como el hortofrutícola, el olivar, el pistacho y la almendra
La provincia de Granada está inmersa en un proceso de modernización de su industria agraria que supondrá una inversión superior a los 80 millones de euros en apenas dos años. Así lo ha destacado la delegada territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Carmen Lidia Reyes, quien ha señalado que un total de 53 iniciativas empresariales granadinas se han presentado a la convocatoria de ayudas destinadas a las industrias agrarias.
Reyes ha destacado que este volumen de inversión "evidencia el extraordinario dinamismo del sector agroalimentario granadino" y permitirá avanzar en la modernización y competitividad de diferentes actividades vinculadas al sector primario de la provincia.
Las ayudas, financiadas a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), se conceden en régimen de concurrencia competitiva. Entre los criterios de valoración se encuentran la integración empresarial y cooperativa, la innovación y los acuerdos de I+D+i, la internacionalización, la eficiencia energética, la protección ambiental y la valorización de subproductos.
También se tienen en cuenta la ubicación de las iniciativas en zonas despobladas o con elevado desempleo, la participación de mujeres y jóvenes en los órganos de gobierno, los criterios de calidad y certificación, el impulso a microempresas y pymes, el traslado de instalaciones fuera de los cascos urbanos y la creación de nuevas empresas.
La delegada ha resaltado la importancia de contar con industrias agrarias próximas a las zonas productoras, ya que "permite generar un mayor valor añadido para las producciones de nuestras explotaciones, fija población en el territorio, refuerza el tejido económico local mediante actividad auxiliar, transporte y servicios de comercialización y aporta certidumbre y estabilidad a agricultores y ganaderos".
Impulso al sector hortofrutícola
Entre los sectores con mayor actividad inversora destacan las frutas y hortalizas, especialmente las producciones bajo plástico, los cultivos subtropicales y el espárrago verde, caracterizados por su vocación exportadora y su adaptación a mercados cada vez más exigentes.
Los proyectos planteados incluyen medidas para reducir la huella de carbono e hídrica, procesos de robotización y clasificación automatizada, instalación de cámaras frigoríficas y paneles fotovoltaicos para autoconsumo, nuevas presentaciones comerciales y sistemas avanzados de gestión y trazabilidad.
También sobresalen las inversiones destinadas a transformar estas producciones en alimentos de cuarta y quinta gama, aumentando así su valor añadido y las posibilidades de comercialización.
Modernización del olivar y crecimiento del pistacho
El sector olivarero concentra igualmente numerosos expedientes destinados a modernizar los patios de las almazaras, renovar las líneas de proceso e incorporar instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo y sistemas de instrumentación y control que permitan mejorar la calidad del aceite.
A estas actuaciones se suman este año proyectos relacionados con la valorización del alperujo y el aprovechamiento de los subproductos generados durante el proceso de producción.
Otro de los ámbitos que mantiene su crecimiento es la industria de los frutos secos, especialmente la vinculada al pistacho. Granada lidera la superficie dedicada a este cultivo en Andalucía, mientras que su consumo directo se ha duplicado durante la última década y aumenta también su utilización en sectores como la heladería y la repostería.
La almendra mantiene igualmente su vocación exportadora y continúa desarrollando inversiones para mejorar su competitividad. A estos proyectos se suman los correspondientes a la industria de transformación de zumos y conservas y las reformas integrales de mataderos, configurando un mapa inversor distribuido por diferentes puntos de la provincia.
Reyes ha definido este proceso como "una auténtica revolución silenciosa", destacando especialmente que buena parte de las inversiones se desarrolla en el medio rural.
La delegada ha señalado que este proceso "consolida nuestro sector primario, genera empleo directo e indirecto y consigue que se quede en la provincia parte del valor añadido de la cadena de valor de nuestros productos".
La actuación permitirá eliminar barreras arquitectónicas y facilitar el acceso a las distintas plantas del centro, que cuenta con 651 alumnos y 77 docentes
La compañía, dedicada a las bebidas fermentadas y con planta en Atarfe, recibe una subvención a fondo perdido de la Junta y consolida su expansión en el mercado europeo









