Más de la mitad de las enfermeras andaluzas se plantea abandonar la profesión
Una encuesta de Satse alerta del impacto de los turnos, la falta de personal y la presión asistencial en un colectivo clave para la sanidad
La presión asistencial, la falta de profesionales y las dificultades para conciliar la vida laboral y personal pasan factura a la enfermería andaluza. Una encuesta del Sindicato de Enfermería Satse en Andalucía refleja que más de la mitad de las enfermeras se ha planteado abandonar la profesión, una situación que vuelve a situar en el debate el desgaste de uno de los pilares del sistema sanitario.
Los resultados del estudio señalan un problema estructural que afecta a la organización del trabajo y a la disponibilidad de personal. Los turnos rotatorios, la elevada carga asistencial y las plantillas ajustadas figuran entre los factores que más influyen en el malestar del colectivo, que afronta jornadas intensas con recursos limitados.
Desde el Colegio Oficial de Enfermería de Granada, su presidenta, Raquel Rodríguez, advierte de las consecuencias que esta situación puede tener para la asistencia sanitaria. "Trabajar sin recursos es muy complicado porque estamos trabajando con personas. Nosotros no nos equivocamos con un papel, si tenemos un error es una persona y tiene consecuencias desastrosas", explica en declaraciones recogidas por GranadaDigital.
Uno de los factores que ayuda a entender este desgaste es la diferencia de ratios entre territorios. Europa cuenta con 8,3 enfermeras por cada mil habitantes. En España la cifra se sitúa en 6,6 y en Andalucía baja hasta 5,5 profesionales por cada mil habitantes, según los datos expuestos por el propio colegio profesional.
Rodríguez advierte de que esta situación repercute en la calidad de la asistencia sanitaria. "Los niveles que tenemos de ratio son lamentables si nos comparamos con Europa", señala.
En el caso concreto de Granada, el Colegio Oficial de Enfermería calcula que harían falta alrededor de dos mil enfermeras más para acercarse a los estándares europeos.
A pesar de las dificultades, desde el colegio profesional subrayan que la vocación continúa como una de las principales características de la enfermería. "Hay mucha vocación y muchas ganas de prestar servicios, pero estamos limitados en cuanto al acceso a determinados puestos y categorías", explica Rodríguez.
La presidenta del colegio también destaca la preparación del colectivo. "Somos una profesión bien formada, bien preparada, con un potencial potente para dar servicios a nuestra sociedad", afirma. Sin embargo, considera que la profesión todavía arrastra problemas de reconocimiento institucional. "Realmente no estamos consideradas como deberíamos de estar".
Otro de los retos del sector es la salida de profesionales hacia otras comunidades autónomas en busca de mejores condiciones laborales. Según los datos aportados por el colegio, una parte importante de los recién graduados opta por marcharse fuera. "El año pasado salieron 200 egresados de las universidades y 120 se fueron a otras comunidades", explica Rodríguez.
La presidenta del colegio considera que mejorar la estabilidad laboral y la duración de los contratos puede resultar clave para retener talento. "Somos los profesionales del cuidado y nuestra sociedad necesita cuidado, atención a la cronicidad, a la fragilidad y a la dependencia", señala.
El envejecimiento de la población y el aumento de las enfermedades crónicas refuerzan la importancia de la enfermería dentro del sistema sanitario. Ante este contexto, el sector insiste en la necesidad de mejorar las condiciones laborales y reforzar las plantillas con el fin de garantizar una atención sanitaria de calidad.
El encuentro aborda la importancia de integrar la dimensión humana en la atención oncológica
La actividad se está desarrollando en una unidad móvil instalada en los jardines de hospitalización










