Rodrigo López Rueda deslumbra en Guadix con un recital de gran profundidad artística

El concierto “Trascendencias” conquista al público en el Palacio de Villalegre con un recorrido musical entre Bach, Falla, Granados y Liszt

Redacción  |  13 de abril de 2026
(AYTO. GUADIX)
(AYTO. GUADIX)

El Salón de Actos del Palacio de Villalegre acogió anoche, con una excelente respuesta de público, una nueva cita del ciclo Espacio de Cámara de la Banda Sinfónica Ciudad de Guadix. Bajo el sugerente título “Trascendencias”, el recital ofreció una experiencia sonora de gran calado estético y emocional, en la que el pianista Rodrigo López Rueda desplegó una interpretación sólida, matizada y profundamente comunicativa.

El programa, concebido como una reflexión sobre la dialéctica entre la fisicidad rítmica de la danza y la abstracción intelectual del piano, encontró en su desarrollo una coherencia orgánica que trascendió la mera sucesión de obras. Desde los primeros compases del Preludio y fuga n.º 6 en re menor, BWV 875 de Johann Sebastian Bach, el concierto se asentó en un discurso de gran claridad estructural, donde el rigor arquitectónico fluyó con naturalidad y transparencia.

 

La transición hacia las sonatas de Antonio Soler (R.15, R.115 y R.118) permitió explorar un territorio donde la herencia contrapuntística barroca se reviste de un carácter más terrenal. López Rueda equilibró con precisión los contrastes entre la serenidad introspectiva y los episodios de vibrante energía, destacando la riqueza rítmica y la vitalidad expresiva de estas obras.

Uno de los momentos más celebrados de la velada fue el bloque dedicado a Manuel de Falla, en el marco del 150 aniversario de su nacimiento. La Danza de la Molinera y la Danza ritual del fuego adquirieron una dimensión casi coreográfica, donde el piano se convirtió en vehículo de impulso corporal y sugestión. El público respondió con especial entusiasmo ante la intensidad y el carácter evocador de estas interpretaciones.

En contraste, El Amor y la Muerte de Enrique Granados ofreció un repliegue hacia la intimidad trágica. La lectura del intérprete destacó por su flexibilidad temporal y su capacidad para sostener la tensión emocional, construyendo un relato de gran profundidad lírica.

El cierre llegó con la monumental Sonata en si menor, S.178 de Franz Liszt, auténtico eje vertebrador del programa. López Rueda abordó con solvencia el desafío técnico y conceptual de la obra, logrando una síntesis convincente entre el intelecto estructural y el arrebato romántico. Su interpretación condujo al oyente a través de un recorrido de gran intensidad, culminando en una resolución brillante.

El éxito de este sexto encuentro consolida al ciclo Espacio de Cámara como una propuesta artística de referencia, capaz de articular programas ambiciosos sin renunciar a la cercanía con el público. “Trascendencias” no solo cumplió con las expectativas, sino que dejó una huella duradera entre los asistentes, confirmando el excelente momento artístico de su protagonista y la solidez del proyecto.