La Guardia Civil rescata a 38 personas en 28 intervenciones en espacios naturales de Granada durante el verano

Río Verde concentró once actuaciones y Sierra Nevada fue la segunda zona con mayor actividad, mientras que dos de cada tres rescates necesitaron el apoyo del helicóptero

Redacción  |  1 de septiembre de 2026
La Guardia Civil auxilia a 38 personas tras 28 rescates de montaña en Granada durante los meses de julio y agosto (GUARDIA CIVIL)
La Guardia Civil auxilia a 38 personas tras 28 rescates de montaña en Granada durante los meses de julio y agosto (GUARDIA CIVIL)

El Grupo de Rescate e Intervención de Montaña (GREIM) y la Unidad Aérea (UAER) de la Guardia Civil de Granada han realizado un total de 28 intervenciones en espacios naturales de la provincia durante los meses de julio y agosto, en las que fueron auxiliadas 38 personas.

Los rescates se desarrollaron en los términos municipales de Otívar, Nigüelas, Pórtugos, Capileira, Trevélez, Güéjar Sierra, Dílar, Monachil, Huétor Santillán, Víznar y Castril, según ha informado la Guardia Civil.

 

Del total de actuaciones, dos de cada tres requirieron apoyo aéreo, poniendo de manifiesto la complejidad de buena parte de los rescates efectuados durante los dos principales meses del verano.

Las 38 personas auxiliadas fueron 26 hombres y 12 mujeres, con edades comprendidas entre los 19 y los 63 años, además de tres menores de edad. Los afectados practicaban actividades deportivas principalmente en barrancos y en zonas de media y alta montaña.

La actuación conjunta y coordinada del GREIM y la Unidad Aérea permitió resolver con éxito todas las intervenciones, garantizando la evacuación segura de los afectados y su atención sanitaria cuando fue necesaria.

Río Verde concentra once rescates

El barranco de Río Verde, en Otívar, se convirtió en el principal punto de intervención de los especialistas de la Guardia Civil durante julio y agosto, al concentrar un total de once rescates.

La mayoría de los accidentes estuvieron relacionados con saltos a pozas, lesiones en las extremidades inferiores, resbalones en zonas encajonadas y actividades guiadas en las que los barranquistas quedaron imposibilitados para continuar por sus propios medios.

Varias actuaciones obligaron a efectuar maniobras de elevada dificultad mediante la grúa del helicóptero debido a las características del cauce, encajonado entre paredes de gran verticalidad.

Entre los servicios más destacados figura el realizado el 23 de julio, cuando se produjeron dos rescates sucesivos por lesiones en una pierna y un tobillo.

Dos días después, el 25 de julio, los especialistas tuvieron que auxiliar a una persona que sufrió una lesión lumbar después de saltar a una poza. 

La ubicación del accidentado obligó a realizar su evacuación mediante ciclos de grúa en un tramo especialmente encajonado.

El 26 de julio se sucedieron otras tres intervenciones. En una de ellas, un barranquista sufrió una caída tras lanzarse desde una altura aproximada de 16 metros. Debido a la estrechez del cauce, tuvo que ser evacuado a pie en camilla.

Sierra Nevada, segunda zona con más intervenciones

Sierra Nevada fue el segundo escenario con mayor actividad de los equipos de rescate durante el verano. En este espacio natural, las intervenciones estuvieron motivadas principalmente por agotamiento, desorientación, lesiones en las extremidades inferiores y problemas relacionados con la altitud.

Los servicios se concentraron en puntos de alta montaña como los Lavaderos de la Reina, la Laguna de la Mosca, el refugio de El Caballo y el entorno del Pico Trevenque, donde factores como la distancia, el desnivel y las condiciones meteorológicas dificultaron tanto el acceso a los accidentados como su posterior evacuación.

En varios de estos rescates fue necesario recurrir al helicóptero para poder realizar una extracción rápida y segura.

Entre las actuaciones de mayor complejidad destacan dos desarrolladas en el término municipal de Güéjar Sierra. El 25 de julio fue rescatada una senderista que había resultado lesionada en las Chorreras de la Mosca, mientras que el 1 de agosto tuvo que ser evacuado un montañero que presentaba síntomas severos de mal de altura en los Lavaderos de la Reina.

En ambos servicios, las fuertes rachas de viento y la ausencia de zonas seguras para realizar la aproximación obligaron a ejecutar maniobras aéreas de alta precisión, en unas condiciones que exigieron una especial pericia por parte de los pilotos de la Unidad Aérea de la Guardia Civil de Granada.