El entrenamiento mejora el estado de ánimo y reduce síntomas de ansiedad y depresión, según una tesis de la Universidad de Granada

Una investigación con jóvenes sanos concluye que los intervalos de alta intensidad disminuyen ira, hostilidad y tristeza

Redacción  |  13 de marzo de 2026
Persona corriendo. Ejercicio. Archivo (UGR)
Persona corriendo. Ejercicio. Archivo (UGR)

El entrenamiento con intervalos de alta intensidad, conocido como HIIT, puede tener efectos positivos en el estado de ánimo y en la salud psicológica de los jóvenes. Así lo concluye una tesis doctoral con mención internacional defendida en la Universidad de Granada por la investigadora Cristina Molina Hidalgo.

El estudio señala que este tipo de ejercicio físico contribuye a reducir emociones negativas como la ira, la hostilidad, la ansiedad y la tristeza, además de disminuir los síntomas asociados a la depresión. Los resultados se han obtenido a partir de experimentos realizados durante un periodo de diez semanas con personas jóvenes y sanas.

 

Según los hallazgos, los adultos jóvenes pueden beneficiarse del HIIT en variables relacionadas con su bienestar psicológico. Además, la investigación analiza una preocupación social frecuente: la compatibilidad entre el ejercicio intenso y el consumo de alcohol.

En este sentido, el trabajo detectó que el consumo moderado de alcohol durante el periodo de estudio no afectó de forma negativa a los beneficios psicológicos del entrenamiento. No obstante, la investigadora advierte de que este resultado no debe interpretarse como una recomendación para consumir alcohol.

“Los resultados ilustran el efecto positivo de hábitos saludables, como hacer ejercicio físico, en diversos aspectos de la salud, incluyendo los psicosociales y el estado de ánimo”, explica la doctora Molina Hidalgo.

El estudio tampoco encontró diferencias significativas entre hombres y mujeres jóvenes en los efectos observados. Sin embargo, los investigadores subrayan que las conclusiones se limitan a la población analizada y no pueden generalizarse a personas mayores de 35 años ni a periodos más prolongados.

Por ello, la autora insiste en que, aunque los resultados no muestran efectos negativos del consumo moderado de alcohol en este contexto concreto, es necesario actuar con prudencia. “Los resultados invitan a ser cautelosos al promover el consumo moderado de alcohol para mejorar el bienestar, ya que puede conllevar efectos nocivos adicionales para la salud”, concluye Molina Hidalgo.

 
 
Noticias relacionadas
13/03/2026 | Redacción

Un estudio de la profesora Inmaculada Cabello Malagón confirma que el flúor es seguro en las cantidades presentes en productos dentales

13/03/2026 | Redacción

El Alto Tribunal admite a trámite el recurso de la Universidad de Granada y la APDHA contra la sentencia del TSJA