El sueño y la glucosa están más conectados de lo que se pensaba, según un estudio de la UGR

Dormir mejor se asocia con niveles más bajos de glucosa al día siguiente, mientras que una glucosa elevada empeora la calidad del sueño en personas con riesgo de diabetes tipo 2

Redacción  |  20 de marzo de 2026
Antonio Clavero Jimeno, investigador predoctoral de la Universidad de Granada (UGR)
Antonio Clavero Jimeno, investigador predoctoral de la Universidad de Granada (UGR)

Una investigación liderada por la Universidad de Granada (UGR) y la Universidad Pública de Navarra ha revelado una estrecha relación entre la calidad del sueño y los niveles de glucosa en adultos con sobrepeso u obesidad y riesgo de diabetes tipo 2.

El estudio demuestra que dormir bien se asocia con niveles más bajos de glucosa al día siguiente, mientras que unos niveles elevados de glucosa durante el día repercuten negativamente en el descanso nocturno. En concreto, cuando la glucosa era más alta, los participantes tendían a acostarse más tarde, dormir más tiempo pero con peor eficiencia del sueño.

 

Los resultados, publicados en la revista Diabetes, Obesity and Metabolism, se obtuvieron en condiciones de vida real, lo que refuerza su aplicabilidad. Para ello, se analizó a 388 adultos —la mitad mujeres— durante 14 días, quienes llevaron dispositivos para medir tanto su actividad física y sueño como sus niveles de glucosa de forma continua.

Hasta ahora no se conocía con claridad cómo influía la calidad del sueño en la glucosa del día siguiente ni el efecto inverso. Antonio Clavero Jimeno, investigador predoctoral de la UGR y primer autor del estudio, destaca que realizar el análisis fuera de entornos controlados “permite que los resultados tengan una mayor transferencia a la vida real”.

El trabajo ha sido desarrollado por el grupo Profith CTS-977 del Instituto Mixto Universitario Deporte y Salud (iMUDS) de la UGR, liderado por el catedrático Jonatan Ruiz Ruiz, en colaboración con distintos centros sanitarios y de investigación, entre ellos el ibs.Granada y los hospitales universitarios Clínico San Cecilio y Virgen de las Nieves, además del equipo de la catedrática Idoia Labayen en la Universidad Pública de Navarra.

Aunque los efectos detectados son modestos, los investigadores subrayan su relevancia a largo plazo, especialmente en personas con alto riesgo cardiometabólico. En este sentido, los hallazgos abren la puerta a nuevas estrategias personalizadas de prevención y seguimiento, basadas en la monitorización conjunta del sueño y la glucosa.

 
 
Noticias relacionadas
20/03/2026 | Redacción

La ACCUA avala la mayoría de propuestas de la Universidad de Granada, pero detecta deficiencias estructurales en el grado de Tecnología Industrial y Materiales

19/03/2026 | Redacción

Un estudio de la Universidad de Granada demuestra beneficios significativos en la densidad ósea tras nueve meses de intervención