Un estudio granadino abre la puerta a detectar el daño renal del lupus con un simple análisis de orina

Investigadores identifican señales bacterianas y posibles biomarcadores que permitirían un diagnóstico más rápido y menos invasivo de la nefritis lúpica

Redacción  |  18 de marzo de 2026
Investigador en imagen de archivo (UNIVERSIDAD DE GRANADA)
Investigador en imagen de archivo (UNIVERSIDAD DE GRANADA)

Un equipo de investigadores del Instituto de Investigación Biosanitaria de Granada, en colaboración con la Universidad de Granada, la Fundación Pública Andaluza Progreso y Salud (FPS) y la Universidad de Almería, ha descubierto que determinadas señales presentes en las bacterias de la orina pueden ayudar a detectar el daño renal asociado al lupus.

Este hallazgo supone un avance significativo hacia el desarrollo de nuevas estrategias diagnósticas más sencillas y no invasivas para esta enfermedad autoinmune, en la que el sistema inmunitario ataca por error distintos órganos del cuerpo, incluidos los riñones.

 

Cuando el lupus afecta al riñón, se produce la denominada nefritis lúpica, una de las complicaciones más graves y una de las principales causas de mortalidad entre estos pacientes. En la actualidad, su diagnóstico se basa en pruebas clínicas poco específicas y, principalmente, en la biopsia renal, un procedimiento complejo e invasivo.

Partiendo de la evidencia reciente de que la orina no es completamente estéril, sino que alberga una comunidad de bacterias, el equipo analizó la microbiota urinaria de cerca de 600 personas. El estudio comparó muestras de individuos sanos, pacientes con lupus sin afectación renal y pacientes con lupus renal.

Mediante técnicas avanzadas de secuenciación genética, los investigadores detectaron cambios en la composición bacteriana en los pacientes con daño renal. Además, con el uso de herramientas de inteligencia artificial, lograron identificar dos genes bacterianos con un alto potencial como biomarcadores del lupus renal.

El trabajo también revela diferencias en la actividad bacteriana según el tipo de lupus. En los pacientes sin afectación renal se observó un mayor metabolismo de aminoácidos por parte de las bacterias, lo que se asocia a una menor presencia de compuestos con capacidad proinflamatoria, como la leucina y la valina.

Por el contrario, este patrón no se detecta en los pacientes con nefritis lúpica, donde niveles más elevados de estos aminoácidos podrían contribuir a mantener la inflamación persistente característica de esta complicación.

Según explica Virginia Pérez Carrasco, investigadora predoctoral del grupo E16-Microbiología Emergente y Traslacional del ibs.Granada y primera autora del estudio, “identificar biomarcadores en orina supone un avance hacia una medicina más personalizada en el lupus”.

“Nuestro objetivo es contribuir al desarrollo de herramientas que permitan un diagnóstico más temprano y un seguimiento más preciso de la afectación renal, reduciendo la carga que supone para los pacientes la realización de biopsias”, ha añadido.