'Secaderos' , ópera prima de Rocío Mesa, competirá en San Sebastián

La película fue rodada el pasado verano a lo largo de seis semanas en diversas localizaciones de la Vega de Granada

Redacción  |  28 de julio de 2022
La actriz Ada Mar Lupiañez en un fotograma de la película (CÉSAR LLERENA)
La actriz Ada Mar Lupiañez en un fotograma de la película (CÉSAR LLERENA)

Secaderos, la ópera prima de Rocío Mesa, una historia mágica escrita por ella que cuenta la relación íntima entre la humanidad y la naturaleza durante dos etapas diferentes de la vida, la infancia y la adolescencia, participará en la Sección New Directors -destinada a primeras y segundas películas- de la 70 edición del Festival de Cine Internacional de San Sebastián, que se celebrará del 16 al 24 de septiembre. La película, que optará al Premio Kutxabank - New Directors, celebrará su estreno mundial en el certamen donostarria. 

El momento de compartir es el más vulnerable pero también el más hermoso, y por eso me siento tan agradecida al Zinemaldia, que nos ofrece un espacio privilegiado para la difusión de nuestro trabajo. Me emociona especialmente que conozcan a nuestro elenco, formado casi en su totalidad por actores no profesionales, casi todos procedentes de la Vega Granadina. Me considero realmente afortunada de poder formar parte de un evento tan significativo, arropada por un momento histórico protagonizado fundamentalmente por mujeres cineastas que me hace sentir acompañada y especialmente ilusionada. Ha declarado su directora y guionista, Rocío Mesa.

 

Secaderos pertenece a aquellas películas que tuvieron que postergar su rodaje en 2020 a causa de la pandemia. El verano pasado pudimos por fin rodarla, no sin dificultades, gracias al apoyo de la gente y las instituciones de Granada. Ver que la película tendrá su puesta de largo en Donosti es ya un premio para Rocío y para todo un equipo que tanto ha luchado para sacar esta película adelante. Ha confesado su productor, Olmo Figueredo.

SECADEROS se suma a los 18 títulos de producción española (quince largometrajes, dos cortos y una serie de televisión) anunciados el pasado viernes 15 de julio por José Luis Rebordinos, director del festival.

La película cuenta con la producción de Olmo Figueredo González-Quevedo (La trinchera infinita, Adiós) y la producción ejecutiva de Sara Gómez y Paola Sainz de Baranda (Antes de la quema) por parte de La Claqueta PC y La Cruda Realidad, respectivamente; y con la coproducción de Belén Sánchez (La inocencia) por parte de Un Capricho de Producciones. La norteamericana Amplitud INC participa también en la producción de la cinta.

La adolescente Ada Mar Lupiañez y la niña Vera Centenera encabezan un reparto compuesto principalmente por intérpretes no profesionales, originarios de la zona de la Vega de Granada donde se desarrolla esta historia sobre la relación del ser humano con sus pueblos; tanto de quienes los aman como de quienes necesitan escapar de ellos.

Los personajes principales de SECADEROS, Nieves y Vera, encarnan respectivamente estos sentimientos, opuestos pero no distantes: Nieves ha alcanzado la adolescencia y anhela la diversidad de lo urbano, mientras que Vera, una niña de ciudad, se siente fascinada por la libertad y la magia de lo rural.           

Secaderos, rodada el pasado verano a lo largo de seis semanas en diversas localizaciones de la Vega de Granada -Vegas del Genil, Las Gabias, Ambroz, Valderrubio, Fuente Vaqueros, El Jau, La Paz, Chauchina, Churriana y Purchil-, es "un homenaje a esos escenarios rurales y a quienes los habitan", ha declarado la directora granadina afincada en Los Ángeles. Crecí en Las Gabias, una pequeña localidad rural de la Vega de Granada. El paisaje de mi infancia, a los pies de las montañas de Sierra Nevada, estaba repleto de secaderos de tabaco: enormes construcciones vacías que reinaban sobre el paisaje. Ante mis ojos de niña, que poco sabía de historia o agricultura, estas casas gigantes eran misteriosas guaridas de monstruos que cuidaban de la tierra. Y así es como surge la semilla de Secaderos. Con esta película pretendo proponer un ejercicio de reencuentro entre el hombre y el paisaje, un enfrentamiento pacífico a la idea del pueblo, una historia de verano, un relato sobre el florecer humano y el cambio en la geografía. Concluye Rocío Mesa.

Olmo Figueredo conoció a Rocío hace cinco años y explica cómo se lanzó a producir este proyecto: Sabía poco de ella porque hacía mucho que había dejado atrás su Granada natal para estudiar y hacer carrera en EEUU; pero aquella primera impresión fue arrolladora. Me describió con pasión una historia, a medio camino entre la ficción y el documental, que mezclaba elementos de carácter autobiográfico con otros propios del género fantástico, y que además quería rodar en su tierra, la Vega de Granada. Este escenario, que forma parte del ADN de Rocío, pero que lamentablemente resulta del todo desconocido para muchos, es un paisaje natural de ensueño, tan maravillosamente bonito como melancólico, repleto de choperas, maizales, cultivos de tabaco, secaderos... y ahora también de cine. 

 
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