Granada protege 40 nidos activos de aguilucho cenizo para garantizar la supervivencia de esta especie vulnerable
La Junta refuerza las labores de conservación en la provincia, donde ya se han localizado 50 nidos y destaca la colonia de Loja, con once nidos protegidos en el Cortijo de Las Mozas
La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente ha intensificado durante la campaña de reproducción de 2026 las actuaciones de seguimiento y protección del aguilucho cenizo en la provincia de Granada, una de las especies de aves esteparias más emblemáticas de Andalucía y catalogada como vulnerable.
El delegado del Gobierno andaluz en Granada, Antonio Granados, ha visitado este jueves el Cortijo de Las Mozas, en el término municipal de Loja, donde técnicos especializados y agentes medioambientales desarrollan diversas actuaciones para garantizar el éxito reproductor de una de las colonias más importantes de la provincia.
En esta finca se concentran actualmente once nidos activos de aguilucho cenizo, todos ellos protegidos mediante cercados y otras medidas de manejo destinadas a evitar su destrucción durante las labores de cosecha del cereal.
La campaña comenzó el pasado mes de mayo y, hasta la fecha, el Programa de Seguimiento y Protección del Aguilucho Cenizo ha permitido localizar un total de 50 nidos en la provincia, de los cuales 40 permanecen activos con presencia de pollos. Además, se han ejecutado medidas de protección en 37 de ellos gracias a la colaboración de propietarios de fincas agrícolas donde se ubican estas colonias.
Los nidos detectados durante esta temporada se distribuyen en doce enclaves localizados en los municipios de Loja, Huétor Tájar, Salar, Chimeneas y Guadahortuna. Destaca especialmente la colonia del Cortijo de Las Mozas, convertida en el principal núcleo reproductor de la especie en Granada con once nidos activos.
Colaboración entre administraciones y agricultores
Durante la visita, Antonio Granados estuvo acompañado por el propietario de la finca, Javier Fernández de Bobadilla, colaborador habitual del programa de conservación, cuya implicación permite desarrollar medidas de protección compatibles con la actividad agraria.
El delegado destacó que la conservación del aguilucho cenizo constituye un ejemplo de cooperación entre administraciones, agricultores, propietarios y sociedad civil para preservar una especie amenazada que forma parte del patrimonio natural andaluz.
"La protección de esta especie no sería posible sin la colaboración de quienes desarrollan su actividad en el medio rural y facilitan la aplicación de medidas de conservación compatibles con la actividad agraria", señaló Granados, quien reiteró el compromiso de la Junta de Andalucía con la protección de las aves esteparias y el apoyo a los profesionales que contribuyen activamente a la conservación de la biodiversidad.
Una especie especialmente vulnerable a la cosecha
El aguilucho cenizo (Circus pygargus) es una rapaz migratoria transahariana estrechamente ligada a los cultivos cerealistas de secano. A diferencia de otras aves rapaces, construye sus nidos directamente sobre el suelo entre la vegetación, lo que la convierte en una especie especialmente vulnerable durante la época de recolección.
La principal amenaza para su supervivencia continúa siendo la siega mecanizada, ya que coincide con la presencia de huevos y pollos en los nidos. Sin medidas de protección, muchas de estas nidadas podrían perderse durante las labores agrícolas.
Para evitarlo, la Consejería desarrolla actuaciones específicas como la localización y seguimiento de parejas reproductoras, la instalación de cercados perimetrales, la conservación de rodales de cereal sin cosechar, la colocación de estructuras de sombreo y otras medidas destinadas a garantizar la supervivencia de pollos y nidadas.
Andalucía lidera la conservación de la especie
Andalucía alberga actualmente la población reproductora más importante de España, con más de 500 parejas distribuidas por prácticamente toda la comunidad autónoma. Los últimos datos regionales reflejan la localización de más de 520 nidos y alrededor de 750 pollos volados, cifras que apuntan a una estabilización de la población gracias al esfuerzo conjunto de administraciones, agentes medioambientales, personal técnico, voluntarios y propietarios colaboradores.
En Granada, durante la campaña de 2025 se localizaron y controlaron 39 nidos, de los cuales 21 resultaron exitosos, alcanzando una tasa de éxito reproductor del 53,8 por ciento. Gracias a las actuaciones desarrolladas sobre 15 de ellos, se logró la salida de 43 pollos volados.
Además, la Junta destinó el pasado año 13.300 euros a medidas compensatorias para agricultores colaboradores, financiadas a través de actuaciones vinculadas a proyectos fotovoltaicos. Estas ayudas permitieron compensar la conservación de cultivos en pie, el retraso de cosechas y la instalación de estructuras de protección alrededor de los nidos.
Sensibilización y participación ciudadana
Junto a las actuaciones de campo, la Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente ha reforzado durante esta campaña las acciones de sensibilización mediante la distribución de material divulgativo dirigido a agricultores, propietarios, empresas de servicios agrícolas y ciudadanía.
Antonio Granados destacó que "cada nido protegido supone una oportunidad para asegurar el futuro de una especie que desempeña un importante papel ecológico en los ecosistemas agrarios" y animó a la ciudadanía a colaborar en su conservación comunicando cualquier incidencia relacionada con la especie a través del teléfono de Emergencias 112 o del servicio provincial de Agentes Medioambientales de Granada.
Por su parte, el alcalde de Loja, Joaquín Ordóñez, puso en valor la implicación de agricultores y ganaderos en la preservación del entorno natural del municipio y avanzó que el Ayuntamiento trabaja en nuevos proyectos destinados a proteger espacios de gran riqueza ambiental como los parajes de Riofrío y Los Infiernos.
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