La mantilla reivindica su protagonismo en Granada con la performance ‘Coser con fe, vestir con alma’
La Plaza de las Pasiegas acoge una puesta en escena que fusiona tradición cofrade, diseño contemporáneo y talento local
La Plaza de las Pasiegas de Granada ha acogido este jueves la segunda edición de la performance de moda cofrade ‘Coser con fe, vestir con alma’, una iniciativa que ha convertido la mantilla en el eje central de una propuesta que une tradición, diseño y artesanía.
Impulsado por Granada Design Lab y de la mano de los creadores granadinos Antonio Gutiérrez y Nila Piñero, de Trafalgar Complementos, el evento ha contado con la colaboración del Ayuntamiento y ha transformado el entorno de la Catedral en un escaparate vivo del patrimonio textil granadino.
La acción ha recorrido distintos puntos del centro histórico, partiendo desde algunos de los hoteles más emblemáticos de la ciudad y atravesando calles y comercios hasta culminar en la Plaza de las Pasiegas, donde se ha desarrollado la intervención principal.
En esta edición, diseñadores, estilistas y artesanos locales han ofrecido una reinterpretación contemporánea de la mantilla, destacando su versatilidad y vigencia dentro de la cultura granadina. Las creaciones, pensadas específicamente para las participantes, han buscado resaltar la elegancia y la identidad de la mujer granadina, combinando respeto por la tradición con nuevas formas de expresión.
La mantilla, elaborada mediante un minucioso proceso de bordado sobre tul, es una de las piezas más representativas del patrimonio textil de Granada y un símbolo estrechamente ligado a su Semana Santa.
La concejala de Comercio y Turismo, Elisa Campoy, ha subrayado durante el evento que esta prenda “forma parte de la identidad cultural de Granada” y ha destacado el papel de artesanos y diseñadores en su conservación y adaptación a los nuevos tiempos.
La performance ha reunido a numerosos profesionales del sector de la moda, la belleza y los complementos, así como a firmas locales de joyería y comercio, reforzando el vínculo entre la tradición cofrade y el tejido económico de la ciudad.
Con esta iniciativa, Granada vuelve a poner en valor una de sus señas de identidad más reconocibles, demostrando que la artesanía y el diseño pueden dialogar con la contemporaneidad para mantener viva su esencia cultural y dinamizar el comercio local.
Cinco millones de boletos homenajearán los cien años de historia de las hermandades granadinas y su papel en la Semana Santa








