IBS Granada identifica factores clave del virus del nilo occidental
Los resultados muestran que el aumento de las temperaturas, especialmente en primavera y verano, favorecen tanto la proliferación de mosquitos Culex como la replicación del virus
Investigadores del Instituto de Investigación Biosanitaria ibs. Granada han participado en el análisis más completo realizado hasta la fecha sobre los factores que influyen en la transmisión del virus del Nilo Occidental, una enfermedad emergente transmitida por mosquitos que sigue extendiéndose por zonas templadas, especialmente en Europa.
El estudio, publicado en la revista 'One Health', es una revisión que integra 23 revisiones sistemáticas y metaanálisis y examina más de 1.900 estudios para identificar los determinantes ambientales, ecológicos e individuales que impulsan la circulación del virus.
Los resultados muestran que el aumento de las temperaturas, especialmente en primavera y verano, favorecen tanto la proliferación de mosquitos Culex como la replicación del virus en su interior, un proceso que se intensifica tras inviernos más cálidos.
El análisis indica que fenómenos extremos como sequías o precipitaciones intensas modifican las dinámicas del ecosistema, generando entornos propicios para la reproducción de mosquitos y concentrando a las aves, reservorios naturales del virus, alrededor de zonas húmedas, lo que incrementa la probabilidad de transmisión a humanos.
Asimismo, los cambios en el uso del suelo, incluidos la urbanización, la intensificación agrícola o la degradación de ecosistemas, están estrechamente relacionados con la densidad de mosquitos y la circulación del virus, con mayor riesgo observado en áreas de regadío, humedales y entornos urbanos con infraestructuras deterioradas.
El estudio destaca que los factores socioeconómicos desempeñan un papel esencial en la vulnerabilidad frente a esta enfermedad. La menor disponibilidad de recursos, la falta de formación o la escasa percepción del riesgo influyen en la adopción de prácticas preventivas.
Determinados colectivos profesionales como personal agrícola, veterinario, militar o de laboratorio muestran una mayor probabilidad de infección debido a su actividad al aire libre o al contacto con animales potencialmente infectados.
Para la autora principal del estudio, la doctora Clara Bermúdez-Tamayo, investigadora responsable del grupo E09-Innovación y equidad en servicios sanitarios y políticas de salud del ibs. Granada, "comprender cómo interactúan el clima, el territorio, los ecosistemas y las condiciones sociales es fundamental para anticipar brotes y reforzar los sistemas de vigilancia".
"La evidencia demuestra que el enfoque One Health no es solo recomendable: es imprescindible" para proteger la salud de la población ante enfermedades transmitidas por vectores como el virus del Nilo Occidental, agrega.
Los autores subrayan la necesidad de estrategias integradas de prevención y control que incorporen información ambiental, vigilancia veterinaria y epidemiológica, así como acciones formativas y de sensibilización dirigidas a la ciudadanía y a los grupos con mayor riesgo de exposición.
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