¿Qué es una asesora educativa familiar y cómo puede ayudar en la crianza de los hijos?

Nieves Espigares, docente con más de 21 años de experiencia, explica cómo el acompañamiento a las familias puede aportar herramientas para establecer límites, comprender el desarrollo infantil y mejorar la convivencia

Redacción  |  4 de noviembre de 2026
Nieves Espigares, docente, coach personal y ejecutiva, y asesora educativa familiar.
Nieves Espigares, docente, coach personal y ejecutiva, y asesora educativa familiar.

Todos sabemos qué hace un maestro. También conocemos la figura del psicólogo. Pero ¿sabemos qué es una asesora educativa familiar y cuándo podemos acudir a ella?

Esta figura profesional, todavía desconocida para muchas familias, puede convertirse en una gran aliada durante una de las tareas más importantes y complejas de nuestra vida: educar a nuestros hijos.

"Cuando nace un hijo, nace también una madre o un padre. Y nadie nos entrega un manual de instrucciones. Tenemos dudas, cometemos errores, sentimos miedo y, en muchas ocasiones, no sabemos cómo actuar. Es completamente normal", explica Nieves Espigares, docente, coach personal y ejecutiva y asesora educativa familiar.

 

Con más de 21 años de trayectoria en el ámbito educativo, formación en Educación Infantil, Primaria y Especial, especialización en neurociencia aplicada a la intervención familiar y estudios de Psicología, Nieves ha decidido poner su experiencia y conocimientos al servicio de las familias.

Escuchar, comprender y ofrecer herramientas

El asesoramiento educativo familiar parte de las circunstancias concretas de cada hogar. Según explica Espigares, su trabajo consiste en escuchar las inquietudes de las familias, comprender qué sucede y ofrecer recursos educativos que puedan incorporar a su vida cotidiana.

"Cada niño es diferente y cada familia también. No existen recetas mágicas que funcionen para todos. Lo que necesita una familia es comprender qué está ocurriendo, por qué puede estar ocurriendo y qué puede hacer para mejorar esa situación".

Las consultas pueden estar relacionadas con las rabietas, las rutinas, la autonomía, la motivación para estudiar o las relaciones con otros niños. También con momentos cotidianos que terminan convirtiéndose en una fuente recurrente de tensión, como prepararse para salir de casa cada mañana.

Pero no es necesario que exista un conflicto para buscar orientación. Este acompañamiento también permite abordar las dudas que surgen durante los primeros años de vida y reflexionar sobre la comunicación, las necesidades de los hijos o la organización familiar.

Pedir ayuda también forma parte de la crianza

El acceso constante a publicaciones, vídeos y consejos sobre educación no siempre facilita las decisiones. La abundancia de mensajes, a veces contradictorios, puede aumentar la inseguridad de quienes buscan respuestas.

"A veces las familias llegan con más dudas que antes de buscar información. Han escuchado tantas opiniones diferentes que ya no saben qué hacer. Por eso considero fundamental que puedan acudir a profesionales con formación y experiencia en educación".

Espigares insiste en que solicitar asesoramiento no equivale a estar educando mal, sino que expresa la voluntad de aprender y encontrar recursos.

"A mí me parece que una madre o un padre que pregunta, que quiere aprender y que busca herramientas para comprender mejor a su hijo está demostrando una enorme responsabilidad. No tenemos por qué saberlo todo".

Desde esta perspectiva, atribuye al asesoramiento una función preventiva y complementaria al trabajo de docentes, orientadores o psicólogos, según las necesidades de cada caso.

 

Educar desde el respeto también implica poner límites 

Una de las cuestiones sobre las que la asesora considera necesario detenerse es la interpretación de la crianza respetuosa, que en ocasiones se confunde con la ausencia de normas. 

"Existe la creencia de que educar desde el respeto significa permitir que los niños hagan lo que quieran. Y nada más lejos de la realidad. Los niños necesitan límites. Necesitan normas, rutinas y adultos que les proporcionen seguridad".

Su propuesta combina afecto y firmeza: establecer pautas claras, ajustadas a la edad, y acompañar a los hijos mientras aprenden a esperar, asumir responsabilidades y afrontar la frustración.

"Podemos poner un límite sin gritar, corregir sin humillar y mantener una norma sin dejar de escuchar lo que nuestro hijo siente. Que un niño se enfade porque le decimos que no es normal. Nuestra responsabilidad como adultos no es evitarle todas las frustraciones, sino ayudarle a aprender a gestionarlas".

Comprender la etapa de cada niño

Otro de los pilares de su trabajo es ajustar las expectativas de los adultos al desarrollo infantil. Espigares señala que algunas dificultades aparecen cuando se espera de un niño una capacidad de razonamiento o un autocontrol que todavía está adquiriendo.
"A veces pretendemos que un niño razone como un adulto. Le damos explicaciones demasiado complejas, le exigimos un autocontrol que todavía está desarrollando o esperamos que gestione sus emociones como lo haríamos nosotros".

Por ello, defiende que conocer la etapa evolutiva ayuda a interpretar las conductas y a elegir respuestas educativas adecuadas.
"No podemos exigirle a un niño de tres años que gestione su enfado como uno de diez, ni a uno de diez que tenga la madurez de un adulto. Cuando comprendemos cómo se desarrolla un niño, empezamos a interpretar muchas de sus conductas de otra manera".

Acompañamiento desde Víznar y mediante sesiones online

Tras más de dos décadas de trabajo con niños y familias, Nieves Espigares ofrece asesoramiento educativo familiar personalizado desde su espacio profesional en Víznar y mediante sesiones online.

Su objetivo es proporcionar un lugar en el que madres y padres puedan expresar sus inquietudes con confianza y adquirir recursos prácticos para afrontar la crianza.

"Durante todos estos años he aprendido que detrás de muchas dificultades infantiles hay adultos que también necesitan ser escuchados, comprendidos y acompañados. A veces un pequeño cambio en nuestra forma de comunicarnos o de interpretar una conducta transforma mucho la convivencia familiar".

La docente anima a buscar orientación antes de que las dificultades desborden a la familia y recuerda que la educación requiere un aprendizaje continuo, también por parte de los adultos.

"No existen madres ni padres perfectos. Y tampoco los necesitan nuestros hijos. Necesitan adultos presentes, dispuestos a escuchar, a aprender, a establecer límites y, cuando sea necesario, a pedir ayuda".

Nieves Espigares

Docente · Coach personal y ejecutiva · Asesora educativa familiar

Atención presencial en Víznar (Granada) y online.

www.nievesespigares.es

 
 
Noticias relacionadas
04/11/2026 | Redacción

Un total de 121 centros educativos de la provincia se han sumado a esta iniciativa durante el curso 2026-2027, que promueve el aprendizaje práctico e interdisciplinar de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas

03/11/2026 | Redacción

La delegada de Desarrollo Educativo visita el CEIP Tínar de Albolote para supervisar el servicio y conocer las medidas de seguimiento adoptadas tras la incidencia registrada en septiembre

VigilsaAguilera MultiserviciosAPDI GroupJuncadiesel RadioKable