Cuatro camareros aceptan penas de prisión por apropiarse de 30.000 euros de un conocido bar de Granada
Los trabajadores reconocen que manipularon los cobros durante más de un año simulando consumiciones inferiores a las realmente servidas y devolvieron el dinero antes del juicio
Cuatro camareros de un conocido establecimiento de tapas y pescado frito de Granada han aceptado penas de entre seis meses y un año y nueve meses de prisión tras reconocer que se apropiaron de 30.000 euros del negocio mediante un sistema fraudulento de manipulación de los cobros.
El juicio estaba previsto para este jueves en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Granada, aunque finalmente no llegó a celebrarse tras alcanzarse un acuerdo de conformidad entre la Fiscalía, las defensas y la acusación particular ejercida por el empresario, representado por el abogado Rafael López Guarnido.
Según las actuaciones, los acusados trabajaban en dos locales del establecimiento, situados en Plaza Nueva y Plaza Bib-Rambla, y durante al menos un año alteraron de forma sistemática los cobros realizados a los clientes.
El método consistía en simular que se habían servido menos productos de los realmente consumidos, registrando importes inferiores a los abonados. De este modo, se quedaban con parte o la totalidad del dinero pagado por los clientes. Algunas de estas prácticas quedaron registradas por las cámaras de seguridad del establecimiento.
La Fiscalía sostuvo que los trabajadores aprovecharon las opciones del programa informático de gestión para eludir los controles, utilizando funciones previstas para situaciones excepcionales, como dividir cuentas entre comensales o trasladar consumiciones de una mesa a otra.
Además, modificaban o anulaban los tickets emitidos, reduciendo el número de productos registrados o trasladando consumiciones a otras mesas para hacer coincidir el sistema con los importes manipulados.
El dinero obtenido mediante este procedimiento era introducido, presuntamente, en el bote de la barra para ser repartido posteriormente entre los implicados.
Tres de los acusados han sido condenados a un año y nueve meses de prisión por un delito continuado de apropiación indebida, con la agravante de abuso de confianza y la atenuante de reparación del daño, después de devolver el dinero sustraído antes de la celebración del juicio.
El cuarto implicado ha aceptado una condena de seis meses de prisión al haber confesado los hechos durante la investigación, circunstancia que también ha sido tenida en cuenta como atenuante.
Aunque inicialmente la Fiscalía cuantificó el perjuicio económico en 64.000 euros, el acuerdo alcanzado entre las partes fijó finalmente en 30.000 euros la cantidad apropiada, que ya ha sido reintegrada al empresario.
La Fiscalía sostiene que manipularon el sistema de cobro para ocultar consumiciones y quedarse con parte de la recaudación










