El hombre que intentó asesinar a su exmujer clavándole un cuchillo jamonero en el cuello en la cocina de su vivienda de Armilla (Granada) en noviembre de 2023 ha reconocido este miércoles los hechos ante el tribunal y ha aceptado una pena de 12 años de prisión y ocho años de libertad vigilada.
Además, deberá indemnizar a su expareja, madre de sus dos hijos, con 750.000 euros por los daños morales y las graves secuelas que le provocó la agresión. Como consecuencia del ataque, la mujer ha perdido completamente su autonomía y necesita la ayuda de una tercera persona para realizar actividades básicas de la vida diaria.
Inicialmente, la Fiscalía solicitaba 21 años de prisión por un delito de tentativa de asesinato, otro de violencia habitual y un delito de lesiones contra su hija, según el escrito de acusación provisional.
Sin embargo, un acuerdo entre la defensa, la Fiscalía y la acusación particular ha evitado la celebración del juicio y ha fijado la condena en 10 años de prisión por tentativa de asesinato, con las agravantes de parentesco y de género, y otros dos años por el delito de lesiones cometido contra su hija.
La menor, que tenía 14 años en el momento de los hechos, intentó defender a su madre y forcejeó con su padre para arrebatarle el cuchillo, sufriendo varios cortes en la mano. Al no poder detenerlo, salió a la calle para pedir ayuda, mientras el agresor continuaba atacando a la mujer.
Los hechos ocurrieron el 7 de noviembre de 2023, sobre las 20.30 horas, tras una discusión en la cocina de la vivienda familiar. La mujer estaba pidiendo a su exmarido que abandonara la casa, ya que, pese a estar divorciados, seguían conviviendo con sus dos hijos.
Durante la disputa, el acusado, de 57 años, esgrimió un cuchillo jamonero con una hoja de 23 centímetros y se lo clavó en la zona cervical, provocando que la víctima cayera al suelo gravemente herida.
Tras la agresión, el hombre salió a la calle con las manos ensangrentadas. Cuando una vecina le recriminó lo ocurrido, respondió insultando a su exmujer, actitud que repitió ante los agentes de la Policía Local que procedieron a su detención.
Según la acusación, el intento de asesinato estuvo motivado por la negativa del agresor a aceptar que su expareja quisiera poner fin definitivamente a la relación y rehacer su vida con otra persona.
La víctima, de unos 50 años, ingresó en estado grave en el hospital el día de la agresión y tuvo que ser intervenida quirúrgicamente en dos ocasiones.
El condenado, representado por el letrado Vicente Rodríguez Quirantes, no podrá comunicarse ni acercarse a su expareja ni a sus hijos durante 20 años, periodo en el que también queda inhabilitado para ejercer la patria potestad.
La sentencia, que ya es firme, establece además el pago de la indemnización mediante cuotas de 1.000 euros mensuales, a las que se sumarán 50.000 euros adicionales cada año hasta completar la cuantía total fijada para la víctima.