Granada afronta un envejecimiento creciente que obliga a replantear servicios, vivienda y transporte
Un análisis de estudiantes de la UGR sitúa en el 182,1 % el índice de envejecimiento de la capital y reclama anticipar las necesidades de una población cada vez más longeva
Granada capital afronta un cambio demográfico marcado por el envejecimiento de la población, una transformación que plantea nuevos retos para ámbitos como la sanidad, los servicios sociales, la vivienda, el transporte y la participación ciudadana. Así se desprende del análisis realizado por estudiantes de la asignatura Alimentación y Envejecimiento, de tercer curso del Grado en Nutrición Humana y Dietética de la Universidad de Granada (UGR), con motivo del Día Internacional de las Personas Mayores, que se celebra este 1 de octubre.
El trabajo ha sido elaborado durante las últimas semanas bajo la supervisión de las profesoras de la UGR Celia Rodríguez Pérez y Reyes Artacho y analiza la evolución demográfica de Granada capital a partir de datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Uno de los principales indicadores es el índice de envejecimiento, que alcanza el 182,1 %. Esto significa que por cada 100 menores de 16 años hay aproximadamente 182 personas de 65 años o más.
La evolución resulta especialmente significativa: el indicador ha pasado de alrededor del 134 % en 2014 al 182,1 % en 2025, lo que refleja el progresivo aumento del peso de las generaciones mayores frente a las más jóvenes.
Otro de los datos destacados es la tasa de dependencia, situada en el 58,9 %. Por cada 100 personas de entre 16 y 64 años existen aproximadamente 59 personas pertenecientes a los grupos considerados dependientes, es decir, menores de 16 años o mayores de 65.
El análisis relaciona esta transformación de la estructura demográfica con factores como la baja natalidad y el incremento de la esperanza de vida.
Adaptar la ciudad a una población más longeva
El trabajo plantea que el envejecimiento debe abordarse más allá de la atención sanitaria y asistencial. El aumento de la población mayor tendrá repercusiones en la organización de los cuidados, el diseño de las viviendas, el transporte y los espacios de participación social.
En el ámbito sanitario y social, el alumnado señala la necesidad de reforzar la atención a las enfermedades crónicas, la rehabilitación y los cuidados geriátricos. También apunta a la conveniencia de ampliar las plazas en residencias y centros de día, fortalecer los servicios de ayuda a domicilio y facilitar que las personas mayores puedan permanecer en sus hogares cuando las condiciones lo permitan.
El cambio demográfico también plantea nuevos desafíos para el diseño urbano. Las viviendas deberán incorporar progresivamente soluciones que faciliten la movilidad y la autonomía, como ascensores, rampas y otras medidas de accesibilidad.
En paralelo, el transporte público tendrá que adaptarse a las necesidades de una población con mayor presencia de personas mayores, mediante vehículos y paradas accesibles y, según plantea el estudio, fórmulas de transporte más flexibles o bajo demanda.
Envejecimiento activo y participación social
Los estudiantes subrayan que el reto no es únicamente sanitario o asistencial. Mantener una vida social activa constituye también un elemento relevante para el bienestar y la calidad de vida durante la vejez.
Las actividades culturales, deportivas y sociales, junto con iniciativas como el Aula Permanente de Formación Abierta de la UGR y otros espacios de encuentro, pueden contribuir a favorecer un envejecimiento activo y a prevenir situaciones de aislamiento y soledad no deseada.
Desde esta perspectiva, el análisis identifica cinco ámbitos prioritarios de actuación para Granada: reforzar la atención sanitaria y residencial; potenciar la ayuda a domicilio para facilitar el envejecimiento en casa; impulsar nuevos modelos residenciales como el cohousing; mejorar la accesibilidad del transporte público; y ampliar las actividades culturales, educativas, deportivas y sociales dirigidas a favorecer la participación de las personas mayores.
Planificar la Granada del futuro
Los datos analizados dibujan una ciudad en la que el envejecimiento ya constituye un elemento relevante de su estructura demográfica. Con 182 personas de 65 años o más por cada 100 menores de 16 años y una tasa de dependencia del 58,9 %, el estudio plantea la necesidad de anticipar las nuevas demandas sociales y asistenciales.
El desafío, según el trabajo elaborado por el alumnado de la UGR, pasa por adaptar los servicios públicos y privados a esta evolución demográfica, pero también por garantizar que las personas mayores puedan conservar su autonomía, bienestar y participación plena en la sociedad.
El envejecimiento, concluye el análisis, no es únicamente una cuestión de cifras, sino un proceso que obliga a preparar la ciudad para una población que vivirá más años y a crear las condiciones necesarias para que esos años se desarrollen con calidad de vida.
La jornada combinará puestos de productores, una ponencia sobre alimentación y salud, una cata de variedades locales de tomate y un sorteo









