Dos condenados a prisión permanente revisable por el crimen de Los Yesos
Es la primera vez que se impone esta pena máxima en la provincia de Granada desde que quedara recogida en el Código Penal
Dos de los cuatro procesados por el crimen de Los Yesos, en el que murieron degollados tras ser torturados el dueño de una finca en el término municipal de Sorvilán, en la comarca de la costa de Granada, y su compañera sentimental, han sido condenados a prisión permanente revisable por el asesinato de esta última. Es la primera vez que se impone esta pena máxima en la provincia de Granada desde que quedó recogida en el Código Penal en 2015.
Los dos condenados con prisión permanente revisable son dos jóvenes de 29 años de nacionalidad marroquí y en situación irregular en el momento de los hechos, el 20 de abril de 2022. Reconocieron el asesinato del dueño y de su compañera tras ser torturados, pero no haber agredido sexualmente a esta última. La sentencia de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Granada, de fecha 12 de diciembre, impone esta pena por concurrir dos circunstancias agravantes y un delito de agresión sexual precediendo a la muerte.
En cuanto a los otros dos procesados, españoles de 32 y 22 años, se imponen penas por un total de 59 años y tres meses de prisión para el primero, y 52 años y nueve meses para el más joven, con un periodo máximo de cumplimiento de 40 años. A los nacionales marroquíes se suman otras condenas por un total de 44 años y tres meses de cárcel.
Los miembros del jurado emitieron el 19 de noviembre su veredicto por delitos de asesinatos, detenciones ilegales, robo con violencia, agresión sexual y tenencia ilícita de armas, con agravante de disfraz. El 20 de abril de 2022, los acusados llegaron al cortijo desde Castell de Ferro, vestidos de oscuro con pasamontañas, machetes y armas, amenazaron, ataron, agredieron sexualmente a la mujer, degollaron a las víctimas y abandonaron los cuerpos en un barranco tras limpiar la vivienda y robar objetos. La Fiscalía pedía prisión permanente para los marroquíes y más de 60 años para los nacionales.
El perdón de la hija evitó la celebración del juicio, aunque el tribunal ya estaba constituido









